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lunes, 20 de abril de 2026

GANADORES DEL XI CONCURSO DE MICRORRELATOS

 


Reunido el Jurado del XI Concurso de Microrrelatos de la Biblioteca Belones, en sesión deliberante, ha decidido conceder los siguientes premios:

PRIMER PREMIO:  La guardiana del recuerdo de Paula Ros Sánchez

SEGUNDO PREMIO: El misterio de la Cueva de los Mejillones de Harouna Camara

Enhorabuena a ambos.

La Biblioteca Belones da las gracias a los demás participantes en el concurso y les anima a que sigan escribiendo y enviando sus relatos en próximas convocatorias.

Los relatos premiados en esta XI edición, 2026 son:


PRIMER PREMIO

GANADORA:  Paula Ros Sánchez con el microrrelato:


LA GUARDIANA DEL RECUERDO

Dicen que Los Belones nació del mar, pero Doña Remedios siempre sostuvo que fue la Cueva de los Mejillones quien eligió al pueblo. De niña, juraba haber visto un resplandor azul filtrarse entre las rocas, un murmullo cálido que parecía llamarla por su nombre, convencida de que la cueva guardaba un secreto antiguo.

Ahora, Remedios prepara un bocadillo para su nieto, hoy es el gran día en que él explorará la cueva por primera vez. Al entregarle el pan, sus dedos tiemblan, siente que el tiempo se curva suavemente: lo que un día la llamó a ella, ahora parece llamar a sus pequeñas manos.

Y en ese gesto sencillo, casi ritual, comprende que algunos secretos no se heredan con palabras, sino con pasos que otros deben dar.

El niño sonríe a su abuela y en sus ojos brilla un destello azul.

El mismo que lo empezó todo.


Pseudónimo: Naturalmente indecisa.



SEGUNDO PREMIO

GANADOR:  Hanoura Camara con el microrrelato:

EL SECRETO DE LA CUEVA DE LOS MEJILLONES 

La marea baja era la única llave que abría la pesada puerta de roca. Al entrar, el aire se volvía denso, cargado de un salitre que sabía a tiempos antiguos. No eran las estalactitas lo que asombraba al viajero, sino el tapiz viviente que cubría cada centímetro de las paredes: miles de mejillones, como obsidianas húmedas, se aferraban al abismo.

 Al encender la antorcha, la cueva suspiró. Un leve chasquido recorrió la cavidad cuando las conchas se cerraron al unísono, protegiendo sus perlas negras del mundo exterior. Bajo la luz vacilante, los bordes afilados destellaban en tonos púrpuras y azulados, simulando un cielo estrellado atrapado en las profundidades de la tierra.

 Dicen que, si te quedas en silencio absoluto, puedes oír el latido del océano filtrándose por la piedra. Allí, entre el susurro del agua y el brillo mineral, el mar guarda sus tesoros más humildes, pero más inquebrantables.

 

Pseudónimo: Sideral del Mar


Reiteramos nuestra felicitación a los ganadores y animamos a todos los que les gusta escribir que participen en las siguientes convocatorias.

También queremos enviar nuestro agradecimiento a todas las personas que han colaborado para que se pueda celebrar, un año más, este concurso.

"La lectura de un libro es un diálogo incesante, en el que el libro habla y el alma contesta", André Maurois.